Der Lauf
Coger el concepto de riesgo, llevarlo al terreno de lo absurdo, de lo estúpido incluso, y que eso haga cada nuevo número una amplificación del más difícil todavía. Porque el circo, en el fondo, no tiene mucho sentido. Explorar caminos que nos lleven a romper toda nuestra vajilla, destrozar un mueble o arriesgarnos a darnos un buen golpetazo… Quizás, parte de la evolución humana se ha basado en eso, en meter la mano por el agujero y ver qué pasa, en asomarnos un poco más al precipicio o molestar al animal más sospechoso. Der Lauf es un juego en el que los artistas, cuya cabeza siempre permanecerá cubierta por un cubo de cinc, se autoimponen unas normas innecesarias y absurdamente incómodas para conseguir una genial vuelta de tuerca en cada truco, implicando al espectador activa y emocionalmente.

