Recto y Solo

Estilo: Danza
“Quien baila sabiendo de antemano lo que va a hacer está más muerto que vivo”. Firmada por Vicente Escudero, figura histórica del flamenco, esta frase parece escrita para Andrés Marín. A través de los tiempos, una profunda afinidad une al coreógrafo siempre dispuesto a probar cosas nuevas con el hombre que, a principios del siglo XX, se codeó con las vanguardias estéticas antes de convertirse en el primero en bailar la seguiriya. Recto y Solo, presentado en estreno mundial en Chaillot – Théâtre national de la Danse, revisa las reglas del baile masculino enunciadas en su día por Escudero en su célebre “Decálogo”. A la luz de la visión contemporánea de las identidades de género, Marín deconstruye la cultura heteropatriarcal del flamenco y redescubre la esencia misma de los conceptos de su predecesor. Su actuación, apoyada en la inspirada guitarra de Pedro Barragán, se nutre de la experiencia del cuerpo, el tiempo y el espacio. Haciendo suyo otro de los aforismos del maestro: “Prefiero bailar como un inconsciente que como un inteligente”.
Isabelle Calabre
“Vicente Escudero dejó una huella ineludible de vanguardia y libertad en el baile que ha influido en gran parte de los flamencos de hoy que no se conforman con caballo, sota y rey habituales. Aunque también ha dejado huella curiosamente en el baile flamenco más ortodoxo. Así de versátil fue. Pero sin duda quien sigue sus pasos e interpreta su visión más extrema mayormente es el sevillano Andrés Marín”.
Jorge Fdez. Bustos
FICHA ARTÍSTICA:
Coreografía: Andrés Marín
Baile: Andrés Marín
Guitarra: Pedro Barragán
Sonido: Ángel Olalla
Creación de luces: Benito Jimenez
Atavió: Jose Miguel Pereñiguez
Textos: Vicente Escudero