A€RÓBICA: Gestión Corporal de Aporías Verbales

Estilo: Danza



Concepto y coreografía SILVIA BALVÍN PAREDES Música original y espacio sonoro ALBERTO ALMENARA SÁNCHEZ Iluminación BENITO JIMÉNEZ Vestuario original ARIADNA PANIAGUA, GLORIA TRENADO

ESPECTÁCULO PARA 2 INTÉRPRETES

Según la coreógrafa: A€RÓBICA: Gestión Corporal de Aporías Verbales es un plan de entrenamiento y composición basado en la convicción de que lo intelectual y lo físico (o lo racional y lo sensible) conviven en continuo conflicto, como dos planos contradictorios e inseparables que comparten una línea en común; una bisagra irrompible que comienza a oxidarse en cuanto dejamos de engrasarla. El cuerpo y el verbo tienden siempre a abatirse el uno sobre el otro, pero solo excepcionalmente llegan a coincidir.

Podemos peguntarnos, como hace Balvín: ¿bajo qué forma vamos a plantar esto encima del escenario? Pues en un formato que, si no fuera porque consiste en una representación en vivo en la que no se va a pronunciar una sola palabra (ni cantada ni hablada), podría definirse como un videoclip de 55 minutos debido a su ritmo y estructura.

El universo del videoclip está repleto de mezclas anacrónicas que, vistas desde una cierta perspectiva, tomando distancia en el tiempo, acaban resultando ser fácilmente localizables en una época concreta; es decir, las estéticas y los sonidos que, por ejemplo, en el 2000 se inspiraban en la década de los 80 ahora no nos suenan a los 80, sino a los 80 del 2000 o, sencillamente, al 2000.

Pocos estímulos tienen tanto poder como la música para remover, recuperar, desordenar y volver a ordenar el pasado, activando interruptores de la memoria que nos hacen viajar en el tiempo. Y si existe ese tiempo inefable, un tiempo subjetivo, este debería ser elástico, poroso, permeable y hackeable a través de cualquier filia que nos conecte con el pasado vivido y con el futuro deseado.

Junto a la creadora, nosotros pensamos igualmente que el cuerpo en escena tiene también el poder de convertirse en imagen-frasco para llenarse de las pócimas vertidas por los espectadores cómplices y, una vez lleno, devolverles el reflejo de un mundo común. No creemos que ocurra siempre, ni mucho menos, pero puede pasar, y es un objetivo que, Silvia, ni como bailarina ni como espectadora, pierde de vista, aunque a veces lo sienta lejano y pequeño, como una estrella en el cielo o como un píxel muerto. Ese es el reto.

Clinica Luces
Caixa_forum
publi masajes carlos

Obras destacadas

Ver todos las obras destacadas